REBU: Régimen Especial de Bienes Usados y su Funcionamiento en el IVA

Publicado el 5 de febrero de 2026, 17:07

El Régimen Especial de Bienes Usados (REBU) es una herramienta fiscal que regula cómo se aplica el IVA en la compraventa profesional de productos de segunda mano, antigüedades, objetos de colección, libros, discos o soportes audiovisuales. Su finalidad es facilitar la actividad de los revendedores, permitiendo que el impuesto se aplique solo sobre el beneficio real obtenido y no sobre el precio total de venta.

Este régimen es especialmente útil para pequeñas empresas, autónomos y tiendas de segunda mano, ya que reduce la carga fiscal y simplifica la contabilidad de operaciones que, de otra manera, podrían ser complicadas de tributar.

A continuación, analizamos en profundidad qué es el REBU, cómo funciona y cuáles son sus obligaciones y ventajas.

¿Qué es el REBU?

El REBU es un régimen opcional dentro del IVA que permite a los revendedores profesionales aplicar el impuesto de manera especial en la venta de bienes usados.

  • En lugar de tributar sobre el precio total de venta, el IVA se calcula sobre el margen de beneficio del revendedor.

  • Es aplicable a bienes adquiridos a particulares, empresarios exentos de IVA o otros revendedores bajo el mismo régimen.

  • Incluye bienes usados, objetos de arte, antigüedades y objetos de colección, así como libros, discos o soportes de audio y vídeo en algunos casos.

El objetivo del REBU es adaptar la tributación a la realidad económica de la compraventa de segunda mano, evitando que los revendedores paguen IVA por un valor que ya ha sido gravado previamente en manos de particulares.

Funcionamiento del REBU

El REBU se basa en una forma especial de determinar la base imponible para calcular el IVA. Esta base no es el precio de venta completo, sino el margen de beneficio obtenido por el revendedor.

Existen dos sistemas principales de cálculo:

  1. Determinación de la base imponible operación por operación

  2. Determinación de la base imponible de forma global

1. Base imponible operación por operación

Este es el sistema más utilizado, ideal para negocios con pocos productos o ventas muy diversas.

Cómo se calcula

La base imponible se determina según la siguiente fórmula:

Margen de beneficio=Precio de venta (IVA incluido)−Precio de compra (IVA incluido)

 Base imponible=Margen de beneficio×100/ 100 + Tipo de IVA aplicable

 

Ejemplo práctico:

  • Compra un cómic a un particular por 50 € (IVA incluido).

  • Lo vende por 100 € (IVA incluido).

  • Margen de beneficio: 100 € – 50 € = 50 €

  • Base imponible: 50×100/121 ≈ 41,32€

  • IVA devengado (21% sobre base imponible): 50 € – 41,32 € = 8,68 €

 

Características principales

  • No se desglosa el IVA en la factura; se entiende incluido en el precio.

  • El IVA soportado en la compra no es deducible, ya que se adquiere a particulares.

  • Se pueden deducir otros gastos del negocio (luz, alquiler, teléfono, gestoría).

 

Ventajas

  • Menor carga fiscal que el régimen general.

  • Facilita la venta de productos con precios variables o únicos.

  • Evita tributar por el precio total, que podría ser significativamente superior al beneficio real.

2. Base imponible global

El cálculo global se aplica cuando se manejan grandes volúmenes de operaciones o determinados tipos de bienes, como libros, revistas, discos, sellos o monedas de colección.

Cómo funciona

  • Se suman todas las ventas del período de liquidación.

  • Se suman todas las compras del mismo período.

  • La diferencia es el margen global sobre el cual se aplica el IVA.

Margen global=Ventas totales−Compras totales

Base imponible = Margen global × 100 / 100 + Tipo de IVA aplicable

Reglas importantes:

  • Si el margen global es negativo, la base imponible es cero y el margen negativo se traslada al siguiente período.

  • Es obligatorio realizar una regularización anual del stock, ajustando las diferencias entre existencias iniciales y finales.

  • Solo puede aplicarse a los bienes permitidos por la normativa, salvo autorización expresa de la AEAT para otros bienes.

 

Ventajas

  • Ideal para negocios con grandes cantidades de artículos similares.

  • Permite compensar pérdidas en un período con ganancias en el siguiente.

  • Reduce la carga administrativa, ya que se calcula el IVA de forma consolidada.

Opción por el régimen general

El REBU es opcional. El revendedor puede decidir aplicar el régimen general del IVA, lo que implica:

  • Tributar sobre el precio total de venta.

  • Poder deducir el IVA soportado en la compra de los bienes revendidos.

  • Declarar el IVA de forma estándar en el modelo 303.

Esta opción suele elegirse cuando se adquieren productos de proveedores que sí repercuten IVA o cuando se quiere deducir todo el IVA de las compras.

Obligaciones de facturación en el REBU

Al aplicar el REBU, las facturas deben cumplir ciertos requisitos:

  1. Indicar que se aplica el régimen especial de bienes usados.

  2. No desglosar la cuota de IVA; debe entenderse incluida en el precio.

  3. En operaciones intracomunitarias, mencionar que se tributa bajo el régimen especial europeo (artículos 312 a 315 de la Directiva IVA).

  4. En compras a particulares, emitir un documento de compra firmado por el vendedor.

Obligaciones registrales

Los revendedores que aplican el REBU deben llevar:

  • Libros de registro de adquisiciones, importaciones y ventas con margen individual o global.

  • Control del stock y márgenes aplicados.

  • Registro anual de regularización de existencias cuando se usa el margen global.

Estas obligaciones permiten un control riguroso de la actividad, evitando problemas con la Administración y garantizando la trazabilidad de los bienes, lo que también contribuye a prevenir el tráfico ilegal de objetos.

Ejemplo completo de aplicación del REBU

Imaginemos una tienda de segunda mano de libros y cómics:

  • Compra 10 cómics a particulares por 500 € en total.

  • Vende los 10 cómics por 900 € en total.

  • Margen de beneficio: 900 € – 500 € = 400 €

  • Base imponible: 400×100 / 121 ≈ 330,58€

  • IVA devengado: 400 € – 330,58 € ≈ 69,42 €

Si durante el trimestre se producen más compras que ventas y el margen global es negativo, no se pagará IVA y se trasladará ese margen negativo al siguiente trimestre.

 

El REBU es una herramienta fiscal indispensable para los revendedores profesionales de bienes usados, objetos de arte, antigüedades y colecciones.

Permite:

  • Pagar IVA solo sobre el beneficio real.

  • Adaptar el cálculo del impuesto según el tipo de bien y el volumen de operaciones.

  • Mantener un control preciso de stock y márgenes.

 

Sin embargo, requiere organización, documentación y registro detallado, ya que el incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en sanciones.

 

Bien aplicado, el REBU optimiza la fiscalidad, facilita la actividad comercial y protege tanto al revendedor como a la Administración en el control de transacciones de segunda mano.

 

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